jueves, 1 de diciembre de 2016

Mi final feliz

De nuevo empiezo un post disculpándome por la tardanza (se está haciendo constante...) pero esta vez tengo la mejor de las excusas dormidita junto a mí en su minicuna.

Sí, mi niña ya nació y desde hace casi siete semanas soy la persona más enamorada, feliz y plena del firmamento.

A modo de resumen os contaré cómo fue todo, ya que prometí explicar las técnicas para intentar que la peque se diese la vuelta, porque estaba en posición podálica, pero finalmente no fue posible.

Tanto la moxibustión (que consiste en una técnica de acupuntura sin agujas, en la que se enciende una especie de puro y te van aplicando calor en distintas localizaciones de los pies sin llegar a quemar ni ser molesto, sino más bien todo lo contrario, es relajante y agradable), como la fisioterapia para abrir espacio (que también me gustó bastante y me hizo ser consciente de mi cuerpo y del de mi bebé y poder “ensanchar” mi vientre y controlar la respiración para calmarla cuando la notaba moverse inquieta), como la terapia psicológica (que me sirvió para deshacerme de lastres emocionales que necesitaba sanar antes de llegar al parto y que conseguí hacerlo justo a tiempo), como los ejercicios haciendo la postura del gato, del puente, usando la pelota de pilates, gateando... (que me hicieron estar más ágil y cómoda en mi piel los últimos días de mi embarazo) no sirvieron para que la bebé se moviese y ya estábamos citados para la temida versión (mediante masajes en la tripa intentarían recolocarla). Si tenéis interés en conocer más sobre cualquiera de estas técnicas no dudéis en consultarme y os explicaré lo que necesitéis.

Digo temida porque aunque aseguran que el bebé no sufre, no las tenía todas conmigo, porque si sería molesto para mí, imagino que el que te “obliguen” a moverte desde fuera no debe ser agradable... Pero aún así quería evitar la cesárea y tener opciones a optar a un parto humanizado y lo más natural posible y en los hospitales que más confianza me daban no atendían partos de nalgas salvo en uno un par de profesionales y no me garantizaban que estuviesen disponibles cuando me pusiese de parto, así que seguimos el plan establecido...

Pero al parecer mi niña debía compartir conmigo ese temor a esa técnica y dos días antes decidió que era momento de conocer mundo.


Esa noche no me levanté a orinar en toda la noche como solía hacer y ya por la mañana fui al baño, hice pis y de repente volví a sentir que salía líquido, traté de parar el chorro y asombrada vi que no podía... ¡Había roto aguas! Yo que le había avisado a Mr. Cloud que un parto no es como en las películas que sale un charco, corres al hospital y enseguida te dan a tu bebé tras dos empujones y destrozarle la mano a tu pareja apretando, sino que dura horas y horas de contracciones y que las aguas a veces ni se rompen hasta el final... Pues sin una sola contracción me vino y sin una sola contracción nació mi bebé...

Dije desde el baño: “Amor, he roto aguas”, y se levantó incrédulo al haberlo oído medio en sueños.

Por el curso de preparación al parto sabía que se disponía de bastantes horas desde que se rompe la membrana si el líquido es transparente, como era, así que me lavé el pelo, me di una ducha, me vestí y salimos hacia el hospital.

Mr. Cloud, sin decirme nada, además del USB con canciones que escogí para el parto que teníamos preparado en la bolsa del hospital, grabó otro con canciones “buenrollistas” para el camino al hospital, así que entramos en urgencias cantando, felices y sin ningún miedo.

Me monitorizaron, mi matrona nos atendió con mucha amabilidad, nos dejaron solos en intimidad hasta que vinieron a por mí para prepararme para el quirófano y me dijeron que Mr. Cloud entraría enseguida. Señalar nuestro agradecimiento a todo el equipo, pues aunque no tuve mi parto soñado, fue una cesárea humanizada y me sentí en todo momento tratada con respeto y calidez.

Tenía intención de ver el nacimiento en caso de que el parto se produjese por cesárea, pero en el momento al ver cómo cortaban, no pude y cerré los ojos, al verme pusieron una cortina, Mr. Cloud se levantó y ya seguí los acontecimientos atendiendo al nivel de acuosidad de sus ojos que se empañaban por momentos. Cuando cayó la primera lágrima y la mayor de las sonrisas inundó su cara, oí llorar a mi niña: Un llanto dulce, agudo y delicado que no olvidaré jamás.

La pusieron sobre mi pecho, me miró y supe que jamás sentiría un nivel de felicidad igual. Era tan pequeñita, tan perfecta, tan bonita... Y era mi hija, nuestra hija! Ese pequeño ser por el que tanto habíamos luchado juntos por fin estaba allí con nosotros, mirándonos. No era un espejismo, era real, podía tocarla y era tan suave...

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Aquí acaba el relato de mi historia en este blog. No quisiera abandonarlo por completo y me gustaría volver a él para tratar temas sobre infertilidad que piense que puedan ser de alguna utilidad, porque nunca olvidaré esta lucha y siempre seré una mamá estéril. Pero no hablaré de maternidad, de crianza, ni de temas similares pues no creé este espacio con ese fin, quizás cuando tenga algo de tiempo abra otro para cubrir esos temas, pero no aquí.

Os agradezco infinito que me hayáis acompañado en este camino que no sabía si llegaría a la meta soñada alguna vez cuando empecé. Me alegro que si alguien cae aquí buscando un empujoncito de optimismo, pueda encontrar que sí hubo final feliz.

Os recuerdo que en este duro trago que es la infertilidad, dando los pasos correctos e insistiendo (siempre que el cuerpo, la mente y el bolsillo lo resistan sin que nos perdamos por el camino) hay un alto porcentaje de personas que lo consiguen y las que no, muchas veces es porque se ven obligadas a abandonar la lucha o así lo deciden. Espero que si es tu caso algún día llegues a cumplir tu objetivo y sentir que cada mal momento valió la pena.

Mucho amor y suerte de la buena.

Alcancé mi nube violeta. Aún no me lo creo...



2 comentarios:

  1. Muchas felicidades a los dos!me alegra saber q estáis bien las dos.me supungo q ahora estaréis en un nube nunca mejor dicho,jajajaja.Q seáis muy felices os deseo mucha salud para disfrutar de vuestra peque.un beso y un saludo

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    1. Muchísimas gracias! Atesoro cada segundo y estoy FELIZ! Absolutamente todo ha valido la pena.

      Un besazo!

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